jueves 9 de julio de 2009

Caritas in veritate



"El desarrollo tecnológico está relacionado con la influencia cada vez mayor de los medios de comunicación social. Es casi imposible imaginar ya la existencia de la familia humana sin su presencia. Para bien o para mal, se han introducido de tal manera en la vida del mundo, que parece realmente absurda la postura de quienes defienden su neutralidad y, consiguientemente, reivindican su autonomía con respecto a la moral de las personas. Muchas veces, tendencias de este tipo, que enfatizan la naturaleza estrictamente técnica de estos medios, favorecen de hecho su subordinación a los intereses económicos, al dominio de los mercados, sin olvidar el deseo de imponer parámetros culturales en función de proyectos de carácter ideológico y político.

Dada la importancia fundamental de los medios de comunicación en determinar los cambios en el modo de percibir y de conocer la realidad y la persona humana misma, se hace necesaria una seria reflexión sobre su influjo, especialmente sobre la dimensión ético-cultural de la globalización y el desarrollo solidario de los pueblos. Al igual que ocurre con la correcta gestión de la globalización y el desarrollo, el sentido y la finalidad de los medios de comunicación debe buscarse en su fundamento antropológico. Esto quiere decir que pueden ser ocasión de humanización no sólo cuando, gracias al desarrollo tecnológico, ofrecen mayores posibilidades para la comunicación y la información, sino sobre todo cuando se organizan y se orientan bajo la luz de una imagen de la persona y el bien común que refleje sus valores universales.

El mero hecho de que los medios de comunicación social multipliquen las posibilidades de interconexión y de circulación de ideas, no favorece la libertad ni globaliza el desarrollo y la democracia para todos. Para alcanzar estos objetivos se necesita que los medios de comunicación estén centrados en la promoción de la dignidad de las personas y de los pueblos, que estén expresamente animados por la caridad y se pongan al servicio de la verdad, del bien y de la fraternidad natural y sobrenatural. En efecto, la libertad humana está intrínsecamente ligada a estos valores superiores. Los medios pueden ofrecer una valiosa ayuda al aumento de la comunión en la familia humana y al ethos de la sociedad, cuando se convierten en instrumentos que promueven la participación universal en la búsqueda común de lo que es justo."



N° 73 CARTA ENCÍCLICA CARITAS IN VERITATE - BENEDICTO XVI

viernes 26 de junio de 2009

San José MARÍA Escribá de Balaguer: 34 años.

"El ave maría que tiene aroma de angel"

jueves 25 de junio de 2009

Intentando Mejorar

Este corto video me ayudó a escribir una reflexión, creo que me fui un poco por la tangente jaja, pero sea como sea me alegra mucho compartirla contigo:



La frase : "Lo que hacemos repercute en los demás" es una verdad que muchas veces intenta ser atenuada por distintos pensamientos, emociones y acciones que nos impulsan a hacer lo que nos viene en gana. Quizás son de esas cosas que son más fáciles de explicar que de hacer, pero no por esto debe ser silenciada u olvidada. Y es que todos nosotros tenemos distintas luchas; pero creo que la más importante y ... por ende, la más complicada es la de intentar ser mejores cada día.

Nos ha pasado frecuentemente que tenemos momentos, días, semanas, quizás meses en que pensamos que estamos haciendo todas las cosas muy bien, y puede que sea cierto. Pero en este entusiasmo de creer que esta todo bajo control, podemos caer en la tentación de sucumbir ante falsas seguridades ... de querer afirmarnos cada vez más, de ir quitándole tiempo a las cosas esenciales para dárselo a obligaciones impuestas por nosotros mismos. Pues si es que tenemos todo bajo control que rico y fácil es poner nuestras propias reglas, darnos nuestras pequeñas licencias ...y lógicamente si no las cumplimos, pondremos también nuestras propias sanciones ... y de esta forma construimos una burbuja donde abarcamos todo cuanto nos conviene, pero donde relegamos algunas cosas necesarias.

Encontrar un equilibrio en nuestra vida, suele costarnos muchas caídas, pero este equilibrio se transmite en paz no por el número de veces que te caes sino por el número de veces que te levantas de esas mismas caídas. Sin embargo, nuestras ganas de querer hacer todo bien a la primera y el poco ejercicio de la paciencia (que seguramente se traduce en falta de reverencia) nos remiten al final a hacernos preguntas como ¿En que falle esta vez? ¿Por que siempre a mí? ó quizás ¿Como no pude darme cuenta antes?.

No siempre es cuestión de edad, poseer la libertad, e intentar crecer en el dominio personal le cuesta tanto al niño que debe entender el porque sus padres le prohiben salir sin abrigo de noche, como a la señora que debe bañar a su marido gravemente enfermo. Y dentro de este recto ejercicio de nuestra libertad hay un elemento que es fundamental para crecer y hacer crecer a los demás. Y este elemento es el amor con que intentamos hacer todo lo que tenemos que hacer. Es cierto que hay una lógica, una razón , una motivación o una emoción que nos ayuda a cada vez ser mejores. Pero cuando no se encuentra ninguna de estas hay que aferrarse al amor.

En medida que nos preocupemos mas y más en hacer todo por amor, con amor y en el amor, vamos a ir creciendo y mejorando en nuestra vida. «La medida de la grandeza de tu vida, es la medida de la causa a la que sirves» reza un lema espiritual muy antiguo. Tiene sentido si es que con sinceridad entramos en nuestro interior y nos ponemos a examinar nuestro corazón ... todas nuestras luchas, nuestros dolores, nuestras alegrías, nuestro caminar. Todo tiene un significado distinto cuando, aún con los ojos cerrados y llenos de lágrimas, nuestro corazón nos hace ver que hay un horizonte de plenitud que anhelamos con todo nuestro ser, y que llegar a él implicará sacrificio, a veces nos parecerá lejano e inalcanzable, pero sobretodo (y esta es la mejor parte) al aventurarnos nos daremos cuenta que es real y verdadero, tanto ... que podemos intuirlo y experimentarlo aquí y ahora.

Intentar siempre ser mejor, a pesar de no pocas veces ver nuestras miserias y limitaciones, debemos enfocarnos, situarnos en nuestro verdadero sitio, reconocer tanto nuestra virtud como nuestra fragilidad, como decía Santo Tomas: Toda superioridad es para el bien común. En este conocerse y reconocerse está el principio de una misión que solo puede ser emprendida por nosotros, no podemos tomar la de otro, ni otro puede quitarnos la nuestra. Ser mejor implica perseverar en creer que cada uno de nosotros puede amar cada vez más. Creo que nunca es mal momento para emprender una aventura como esta ... y ... ciertamente... cuando alguien te cuenta un viaje o una aventura, te puede parecer muy impresionante e increíble, pero solo cuando uno mismo toma la desición de emprenderla (y la vive como tiene que vivirla) comprende realmente cuan fascinante es.

lunes 15 de junio de 2009

Sanctissimum Sacramentum


La solemnidad del Corpus Christi siempre es especial para los católicos. El llegar un poco mas temprano de lo acostumbrado a la misa, el olor a incienso, la liturgia, la exposición del santísimo al final, los cantos ... y muchas otras cosas que nos recuerdan que Jesús se ha quedado para estar con nosotros, que Él nos espera a cada uno ... amoroso y paciente. Sabemos que esta espera no es una espera meramente pasiva como la de un asalariado que tiene horario de atencíon y que ayuda al que le busca, si es que se le busca, si no, no le atiende.

El se ha quedado y, además de esperarnos, sale a nuestro encuentro a toda hora ... Como en la parábola del hijo pródigo, cuando el hijo menor regresa a casa ... Él nos esta observando reverente, anhelando encontrarse con nosotros y cuando nos ve cerca sale con prontitud a abrazarnos y besarnos. Una espera activa que se convierte en esperanza para nosotros, pues nos hace ver que El señor cumple sus promesas; que lo que Él mismo dijo "Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”(Mt 28:16-20) se cumple y que esto podemos experimentarlo en la Eucaristía.

En el sagrario ... la paciencia es una virtud que cala hondo en nuestros corazones ... no es una figura, ni una alegoría... De verdad El Señor esta esperando a justo y pecador, enseñándonos a ser pacientes en nuestros sufrimientos, en nuestras peticiones e intenciones.

San Ignacio de Loyola escribía en sus visitas a Jesús Sacramentado sobre la pureza, haciendo alusión a la blanca hostia, y sobre la humildad de un pequeño pedazo de pan, de hacernos pequeños y puros como el Santísimo Sacramento.

Inclusive al quedarse en un elemento tan sencillo y vulnerable como el pan ... Jesucristo ... el mismo Dios, se expone. Pues como en el video , que a continuación les comparto, hay aún hoy en día sacrilegio contra Jesús Sacramentado ... y El Señor corre este riesgo ... como hace más de dos mil años en Getsemaní, antes que fuera entregado por Judas ... hoy en día Jesús les sigue diciendo "Yo Soy" (Jn 18:1-12) a las personas que profanan el cuerpo de Cristo. Y es que hasta a eso llega el amor de Cristo por nosotros, se queda con nosotros como el buen pastor que da la vida por sus ovejas.

Algo hermoso y que de alguna forma sobrepasa nuestros límites es la infinidad de bien, de bondad, que brota de este pequeño pan ... una entrega plena, que (como decía ayer el sacerdote en la capilla a la cual frecuento) es más real que el pan, y que el vino, más real que el mismo sacerdote, la presencia de Cristo es más real que nada, y trasciende cualquier cosa que puedan captar nuestros sentidos.

Él quiere llegar a nuestro corazón, quiere innundarnos con su amor, con su perdón, con su alegría. Y que su compañía se convierta en unidad, en un solo cuerpo y un solo espíritu para que podamos en algún momento, Dios mediante, hacerla vida.




Dejo dos videitos el primero sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía, que al final se pone muy "feeling" creo, pero no deja de ser interesante y el que esta a continuación, un poco raro también, pero que a muchos de mis amigos y conocidos les gustó.

jueves 11 de junio de 2009

Esperanza con Voz de Papel


Fragmento de uno de los escritos de Olga Bejano, pentapléjica por 22 años, fallecida en diciembre pasado. Durante ese tiempo escribió cuatro libros "Voz de Papel" , "Alma de Color Salmón", "Los Garabatos de Dios" y el recientemente publicado "Alas Rotas". Su Madre afirma que almenos 4 personas desistieron de suicidarse al encontrar fuerza y esperanza en el contenido de estos libros.

" ... Cuando, a través de los medios de comunicación, tengo noticias de alguien tan desesperado, al no encontrar sentido a su vida, que quiere ponerle fin con medios tales como el suicidio o la eutanasia, siento deseos de contar mi experiencia, de dar mi opinión, pues creo que, debido a mi situación, puedo hablar viendo el problema desde el centro de la plaza y con el toro delante, no desde la barrera.

Primeramente voy a presentarme y a situar un poco en mi vida. Me llamo Olga, soy una chica a la que la enfermedad ha truncado su vida y quizá por eso la palabra VIDA me merece un gran respeto.

A los trece años fui operada de apenicitis; parece ser que la anestesia me danó el sistema nervioso afectando a los músculos; padezco una enfermedad neuromuscular grave, desconocida, progresiva y sin ningún tratamiento.

Hasta los 23 años pude realizar una vida normal: estudiaba, ligaba, esquiaba...; ilusiones y proyectos no me faltaban. Pero en mayo de 1987, mi glotis se paralizó y tuve una parada cardíaca por asfixia; estuve por unos minutos clínicamente muerta, quedándome luego en comá. En ese momento más de uno no apostaba por mí, pero yo, por llevar la contraria, salí del coma y seguí viva. Desde entonces vivo sin poder hablar, ni comer. Hablo gracias a un cuaderno y un rotulador. Me alimento por medio de una sonda.

Tengo hecha la traqueotomía y respiro con ayuda de una máquina. También dependo de un aparato de aspiración y de la silla de ruedas.

Mi vida es, desde hace ocho largos años, malestar físico, obstáculos, limitaciones, problemas hospitalarios, familiares, burocráticos..., en una palabra: sufrimiento. Pero este sufrimiento, si uno llega, como yo, a entenderlo, es una lección constante que me ayuda a madurar, a superarme.

Soy católica, siempre he creído en Dios y en la existencia del alma y en que cuando uno muere no termina allí; su vida sigue en otro lugar. Cuando estuve en coma, tuve la suerte de tener la famosa experiencia del túnel. Esto transformó mi vida. Desde entonces, no tengo ningún miedo a la muerte, porque sé que cuando uno se va, allí se siente mucho placer y bienestar. Como en esa experiencia pude comprobar lo agradable que es estar allí, me pregunto ¿por qué tuve que volver aquí? Aunque yo no quería volver, aquí estoy. Está claro que mi hora no había llegado. Todos tenemos un día marcado para nacer y otro para morir y yo no soy quién para alterar el destino y mucho menos los planes de Dios.

Vivimos en una sociedad en la que prima el placer y lo material. Todos queremos gozar y ninguno sufrir, pero el sufrimiento y la muerte vienen incluidos en la vida, forman parte de ella. Soy partidaria de luchar, no de "huir". La eutanasia es una forma de huida y por tanto no deja de ser una cobardía. A mí no me parieron cobarde, por eso lucharé hasta el final. Respeto y entiendo a los que se dan por vencidos y no creen en nada, pero yo, cuando llegue el "Otro lado", quiero tener la sensación de llevar mis deberes cumplidos.

Si me practicasen la eutanasia, creo que, al llegar allí, tendría la sensación de no haber sabido llegar hasta el final, como si dejase en este mundo alguna asignatura pendiente. Para mí todo lo que te quita la paz interior, no es bueno, y los médicos que han realizado eutanasias creen que hacen bien, pero confiesan sentirse mal. Todo anciano, minusválido o enfermo terminal, tiene derecho a una atención dígna, centros adecuados, ayudas familiares y económicas y grandes dosis de "cariñoterapia"; pero todo esto equivale a trabajo y dinero y es más fácil, cómodo y barato legalizar la eutanasia y al igual que hicieron los nazis, pero disfrazándolo de ayuda y compasión, quitar a todos de en medio.

La mentalidad de que sólo lo biológicamente bueno, vale la pena, impide conocer grandes realidades humanas: Beethoven componiendo sus maravillosos cuartetos hasta el último momento; Mozart acabando en el lecho de muerte su magníficó Réquiem; Tiziano pintando, con casi 90 años, cuando apenas podia sujetar los pinceles. Los defensores de la eutanasia olvidan que cada vida es única e irrepetible y que cualquier vida tiene todo el valor posible. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante."

Olga Bejano Dominguez.



Si deseas saber mas de Olga Bejano visita su blog
Tambien puedes ver el video Garabatos de Dios.

domingo 7 de junio de 2009

¿Qué es la Familia Sodálite?

Entrevista de PAX Television , en su programa El Padre y el hablador, al R. Padre Gonzalo Len y al Hno. Javier de la Flor sobre la Familia Sodálite; mi familia espiritual.