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viernes, 4 de noviembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
Sólo los Santos cambiarán el Mundo 3
domingo, 23 de octubre de 2011
Vivir el noviazgo
* Pintura: Familia de Nazareth - Javier Rodriguez Canales
miércoles, 19 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
A buscarse la vida
No es solo un tema religioso, son realidades muy humanas. No es cuestión de irse a un retiro, decir que conociste a Dios ... ponerse a llorar y pensar que a partir de hoy todos los días van a ser muy lindos. Hay algo objetivo y es que estamos en este mundo, y tenemos vida. Y esta vida esta hecha para vivirla y ser feliz, si ... pero hay que lucharla, caerse y levantarse, seguir frente en alto, dejarlo todo y no olvidarse de sonreir. Ni el cielo es un lugar con fondo blanco donde todos flotan ni en el infierno hay solo fuego y gente con cachos, cola y un trinche. Uno se puede hacer cosas buenas y malas, pero en cualquiera de estas uno tiene una responsabilidad.
Es una responsabilidad, y por que?, tienes defectos y limitaciones, Si; pero tienes algo más ... digamos que lo que tienes es talento, educación, relaciones, oportunidades, salud, creatividad ... no lo sé, en general: TIENES DONES. ¿Qué puedes hacer con esto? ... o mejor aún que es lo que deberías hacer con todos estos dones?. ¿Cuánto tienes y cuanto entregas?. Tienes un puesto reservado para jugar en el partido de esta vida, puedes elegir ser suplente o titular. ¿Depende de ti verdad?
Y hay que ser valiente para decir "Yo estoy aquí por algo", pero aún mas valiente es vivir según ese algo. Y si ... no hay nada más valioso en la vida que descubrir que estamos aqui para amar y ser amados y que esto hace valiosos e iguales a todos los hombres y mujeres en la historia de la humanidad. Puede que no todos se la crean, pero que y si esto es realmente cierto?, que si en lo más profundo de nuestro ser tenemos una huella del amor de Dios? y si nuestra identidad es ser lo que Él nos pide ó si cada uno de los días de la vida es una oportunidad para ser esculpidos por Él ... todo pasa por algo no es así?, si bien querer comprender más el tema implica meterse en un gran lío creo que es algo que vale la pena, es más creo que es un deber meterse en este lío. Puede que lo que encuentres te convenza o no pero por lo menos tendras la conciencia tranquila porque te arriesgaste a buscar la respuesta a lo más importante en la vida.
sábado, 8 de octubre de 2011
La Familia
domingo, 2 de octubre de 2011
El buen Samaritano
viernes, 30 de septiembre de 2011
Dios no se muda
viernes, 23 de septiembre de 2011
¿Qué pasaría si miráramos a nuestro alrededor?
La caridad es nuestra razón de ser, para descubrir nuestro “yo” debemos estar abiertos al “tu”; para dejar de estar ensimismados hay que buscar la felicidad de los demás. El bien personal implica no pocas veces purificación, entrega y fidelidad en las cosas sencillas y chiquitas. No habrá santidad si no nos esforzamos por vivir la caridad día a día.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Esto es Discipulado
viernes, 9 de septiembre de 2011
El buen pastor
(Benedicto XVI - Homilía Misa de Inicio Oficial de su Pontificado 24/04/2006)
* Imagen: Dibujo de Roberto Treverton S.C.V. - 2004
sábado, 3 de septiembre de 2011
Movimiento de Vida Cristiana - Santidad, Servicio y Apostolado
martes, 30 de agosto de 2011
El mar es como la amistad; se ve el horizonte pero no el final
Por Fernando Marmanillo - desde Lima, Perú
Muchos hemos tenido la experiencia de haber estado frente al mar, quizás algunos en algún malecón y haber divisado la inmensidad del océano en un oleaje hermoso, en ese pedacito azul marino que forma raudas olas de manera constante e irregular... Otros, de cerca, haber corrido entre la arena y haberse mojado los pies; algunos como yo haber corrido varias veces detrás de las gaviotas para intentar coger alguna, y pienso que un puñado de nosotros se detuvo a escuchar el silencio... a dejarse empapar suavemente por la brisa marina y a quedarse con la duda que acompañó mi pensar varios años: ¿Qué hay entre el horizonte? Que en mi lenguaje infantil era: ¿Qué habrá entre el choque del mar y el cielo?
Y es que la respuesta a simple vista es sencilla: más ponto y más cielo; mas cuando uno trata de profundizar en ese hilo horizontal que separa al firmamento y a la tierra, se experimenta una realidad honda en uno mismo... un "sin acabar" que se saborea con ciertas emociones que reclaman al pensamiento alguna explicación, de ¡por qué me sorprende la inmensidad!
Muchos hemos tenido la experiencia de haber tenido un amigo al frente de nosotros, quizás algunos en una conversación y haberse dado cuenta que la persona que está frente a mí me conoce, esa persona que a veces no sabe que decirme pero que sabe escucharme... Otros, de lejos, han visto a sus amigos a varios metros en una misma calle, aquellos silbidos y saludos entre manos levantadas con sonrisas que graficaban la expresión inconsciente de decir entre gestos: aquel es mi amigo o aquella es mi amiga... entre risas, discusiones, alegrías, percances, correcciones y consejos, entre esto y mucho más puedo decir que cualquier existir humano hubiese exclamado: ¡Tengo amigos! ¡Soy querido!
Y la incertidumbre que acompañaba la interrogante del horizonte escrita a un comienzo, tiene, de alguna manera, similar resonancia entre la vivencia de la amistad. Tengo las de perder dirán no pocos, que a mis verdes años no puedo hablar de amistad... ¡Cómo hablar de amistad si ni siquiera has tenido algún compadre por lo menos 10 años!... ¡Cómo hablar de amistad si no has sido el padrino de alguno de los hijos de tu amigo!... ¡Cómo hablar de amistad si no has ido a la guerra con algún amigo o que se volvió uno luego de las contiendas y pugnas en medio de la batalla... Cómo hablar de amistad si no han resbalado por tus mejillas lágrimas de las ventanas del alma (los ojos), al ver el féretro de aquellos que avanzaron en la vida contigo... Pues yo digo con más hondura: ¡Cómo hablar de amistad sin haber tenido amigos!
La amistad, dichoso don que Dios nos da. Es comprendido dicho concepto cuando se vive de verdad con ellos, cuando se tiene amigos de verdad, pero no de los que entre bromas y momentos están a tu lado, sino de los que atraviesan los furiosos maretazos de la vida contigo, de los que te escuchan y te quieren y por quererte te corrigen sin dañarte, encarándote sin miedo. Los lazos de amistad que los unen son más fuertes que las briosas olas de un tsunami, más estrechas están sus almas que entre dedo y uña, que aún en la lejanía se hallan uno al lado del otro, hombro a hombro... sosteniéndose. Quien ame a su enamorada o esposa, o viceversa en caso femenino, también puede comprender la relevancia de la fraternidad. La vocación a las alturas por medio del particular sendero del matrimonio se ve sint"Valen más dos juntos que uno solo, porque es mayor la recompensa del esfuerzo. Si caen, uno levanta a su compañero; pero ¡pobre del que está solo y se cae, sin tener a nadie que lo levante! Además, si se acuestan juntos, sienten calor, pero uno solo ¿cómo se calentará? Y a uno solo se lo domina, pero los dos podrán resistir, porque la cuerda trenzada no se rompe fácilmente." (Eclesiastés 4, 9-12)... ¡Cuánta carga de amistad conlleva dichos versículos! Amar a la amada que es también amiga y compañera, donde la amistad es claro sinónimo de lealtad mutua.
Si el horizonte que señalaba a un principio se divisa junto a la mujer querida, puede percatarse uno mismo que cogidos de la mano desde corazones distintos y complementados señalan con la pupila la meta anhelada, aquel infinito que traza la unión de esos dos cielos. También es asombrosa la realidad amical en comunidad, no es lo mismo mirar solo el flamante paisaje marino a mirarlo en una fila de muchos... al costado tras costado un amigo que apunta a la misma dirección, hacia el Gran Ocaso que nos traerá la nueva y perpetua Alba tan esperada... Amistad, vista por el ángulo que sea siempre se descubre la originalidad de ser regalo de Dios.
"Quién ha encontrado un amigo, a encontrado un tesoro"; y la máxima del amor es ésta: "NO HAY MAYOR AMOR QUE DAR LA VIDA POR SUS AMIGOS" no hay mejor autor que el mismísimo Dios para poner en vida tan heroica y santa frase, que nos pone la varilla bien en alto para que con su ayuda y nuestro proceder lleguemos a ser dignos de ella. Dispuesto mi corazón se encrespa por vivir la amistad verdadera, aquella que ha tocado fibras de mi vivir, aquella que ha dado sentido al depósito de mi confianza en los oídos y corazones de otros, aquella que culmina en esta vida y que comienza con el paso del puente entre la vida y la muerte, aquella que algún día quedará desvelada tras el paso de la niebla gris que cubre la mortalidad de la humanidad...
Aquella que hará brotar nuevamente de las retinas del alma los sollozos, pero ahora en alegres gotas por ver al frente a los amigos que una vez se les lloró al dejarlos en la tumba, para contemplar la inmensidad de la tan sencilla y a la vez inmortal palabra hecha vida: amistad.
Dichosos los que tengan amigos de verdad porque caminarán contigo siempre hacia el dilatado horizonte, hacia la ribera segura, al final del mar.
jueves, 25 de agosto de 2011
La manzana podrida
domingo, 21 de agosto de 2011
¿La Iglesia Católica se queda sin fieles?
jueves, 18 de agosto de 2011
«Que nada ni nadie os quite la paz. No os avergoncéis del Señor»
sábado, 13 de agosto de 2011
Matrimonio, reenamorarse constantemente
Extracto Homilía en la Explanada «Tres Cruces» Montevideo,Uruguay 01/04/1987
sábado, 6 de agosto de 2011
Dios te habla
viernes, 29 de julio de 2011
Dios actúa, confía en Él
En una conversación, de esas que duran más de lo que uno cree, una persona me comentaba que en un momento de su vida estuvo bastante metida en labores de ayuda social en una parroquia, y que hoy en día no sabe si es agnóstica o creyente (este post lo escribo a petición suya); en resumen me decía que en un momento para ella la oración se empezó a convertir en una acción algo hueca y tediosa, a esto se sumaba la insatisfacción de no poder resolver problemas personales; por estas razones frente al santísimo ella se formulaba una pregunta en el interior que más o menos decia: ¿Para que insistir en la oración si siento ó parece que Dios no actúa?. La verdad no es fácil responder a esa pregunta, pero no deja de estar ligada a una experiencia de vida, bastante común dicho sea de paso.
Antes que nada hay que comprender que las sensaciones no lo son todo en la vida, y que estas no necesariamente son el mejor indicador para juzgar la realidad; inclusive los sentidos como la vista, el tacto y el gusto se equivocan ante la presencia de Dios 1, pero esto no significa que no seamos capaces de él. La confianza en Dios es algo gradual, casi como un ejercicio y como todo ejercicio al inicio te incomoda un poquito, los que recuerden el primer día de ir al gimnasio podrán dar razón de esto; ahora muy aparte de ese tema … se puede decir que Dios no actúa?, si es que lo puedes decir (hablar) es que estas vivo, y la vida en sí misma es un don de Dios, o es que acaso el sol no ha salido hoy como sale cada día? o es que el agua en la tierra se ha secado? … Dios si actúa, Dios tiene un plan y hay que maravillarse de poder participar en él; una cosa es que no tengamos la agudeza necesaria para percibir la acción de Dios y otra muy, pero muy distinta que Dios no actúe. Dicho esto, habría que profundizar y preguntarse ¿Por qué nos cuesta percibir la acción de Dios en nuestra vida?.
Para ejercitarse en la presencia de Dios es aconsejable vivir la eusébeia que significa propiamente piedad, pero en el sentido explícito de una gran reverencia hacia Dios y su plan; la piedad es fruto de un sostenido y continuo ejercicio que, con el tiempo, se hace buen hábito 2, y como decía líneas arriba al principio cuesta pero si le ponemos empeño y constancia a nuestra oración los frutos aparecerán . Los ejercicios físicos son de poca utilidad; la piedad, en cambio, es útil para todo, porque encierra una promesa de Vida para el presente y para el futuro.(1 Tim 4,8).
Ahora bien, estos frutos no necesariamente son los que uno espera o los que a uno le gustarían, Dios sabe bien qué es lo mejor para cada uno de nosotros, la confianza es la clave pero si lo vemos de otra forma ¿qué pasaría si en vez de exigirle que actúe como queremos, Dios quiere actuar a través de nosotros?. Por ahí que Dios está resolviendo nuestros problemas de una forma que ni nos imaginamos, no le pidamos a Él que esté a nuestro servicio sino más bien estemos nosotros al servicio de Dios. No todo en la vida es perfecto, es cierto, pero esta vida con sus alegrías y problemas merece ser vivida al máximo, según lo que Él (que es el mismo amor) quiere; preguntarse por el Plan de Dios no debe darnos miedo porque siendo sinceros ante los problemas y preguntas de toda la historia de la humanidad ... las respuestas de Dios han sido siempre mejores a las de los hombres.
1. Santo Tomás de Aquino, Adoro te devote.
2. Kenneth Pierce, La escalera espiritual de San Pedrro, FE 2010 - pag. 154 y 158








