N° 15 Exhortación Apostólica Post-Sinodal Christifideles Laici, S.S. Juan Pablo II.
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martes, 22 de febrero de 2011
El fiel laico
«...De este modo, el "mundo" se convierte en el ámbito y el medio de la vocación cristiana de los fieles laicos, porque él mismo está destinado a dar gloria a Dios Padre en Cristo. El Concilio puede indicar entonces cuál es el sentido propio y peculiar de la vocación divina dirigida a los fieles laicos. No han sido llamados a abandonar el lugar que ocupan en el mundo. El Bautismo no los quita del mundo, tal como lo señala el apóstol Pablo: "Hermanos, permanezca cada cual ante Dios en la condición en qu se encontraba cuando fue llamado" (1 Co. 7, 24); sino que les confía una vocación que afecta precisamente a su situación intramundana. En efecto, los fieles laicos, "son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico, y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad". De este modo, el ser y el actuar en el mundo son para los fieles laicos no sólo una realidad antropológica y sociológica, sino también, y específicamente, una realidad teológica y eclesial. En efecto, Dios les manifiesta su designio en su situación intramundana, y les comunica la particular vocación de "buscar el Reino de Dios tratando las realidades temporales y ordenándolas según Dios".»
N° 15 Exhortación Apostólica Post-Sinodal Christifideles Laici, S.S. Juan Pablo II.
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miércoles, 20 de octubre de 2010
Entre preguntas, opciones y respuestas

En la vida hay preguntas que uno debe de hacerse más de una vez, que son fundamentales y que de alguna manera orientan o reorientan nuestras acciones. Buscar lo esencial y ahondar día a día en ello, es una tarea que conduce a una experiencia de conocimiento personal y de reverencia ante lo que El Señor pone en nuestro camino. No se trata de estar todo el día buscando entender algo que ya entendiste, ni de andar en una burbuja queriendo encontrarle el sentido hasta a las moscas. Hay preguntas que aunque uno quiera o no responder están, y van a estar siempre,sobre el tapete.
Aventurarse a responderlas implica cambiar el papel de extra, por el de protagonista en una película que lleva nuestro nombre. Lo interesante de esto es que no basta con el querer hacer de protagonista, el guión no lo hace uno. Al contrario, aprendemos el guión y tenemos que hacerlo nuestro, encarnarlo, hacerlo vida. Nadie nace sabiéndolo todo, pero caminando se va entendiendo la grandeza del papel que tenemos, lo hermosa que puede ser la película si le ponemos empeño, aunque sabemos bien que no depende sólo de nosotros. Einstein decía que hay solamente dos formas de vivir tu vida: Una es como si nada fuera un milagro, la otra es como si todo fuera un milagro.
La audacia de optar por vivir según alguna de las dos tiene un supuesto, que es creer que existen los milagros. Por ahí no seamos tan listos como él, pero al parecer el hecho que existamos, y aún más que podamos tener la opción de aceptar o rechazar libremente algo, parece ya un milagro. Nada de esto hace más o menos atractivo el responder las preguntas fundamentales de nuestra vida. Sin embargo algo sabemos muy bien: Tenemos que escoger. Y esto, en verdad, depende bastante de nosotros .
Me pareció interesante postear este videito para reforzar esta reflexión.
viernes, 21 de mayo de 2010
Conocerse para elegir ó Elegir para conocer
Ser respuesta ante los problemas que aqueja nuestra realidad deja de ser una opción y se convierte en responsabilidad a medida que vamos entrando en nuestro interior y vamos preguntando cuál es nuestra verdadera identidad, a qué estamos llamados. En la medida que vayamos teniendo más luz respecto a quiénes somos y hacia dónde vamos, la elección de las distintas posiciones que juguemos ante los problemas irá cayendo por su propio peso.
Esta el pesimista, cuya visión negativa y poco reconciliada, lejos de "ser realista" termina poniendo más trabas al propio problema, ó quizás el indiferente que sucumbe ante el miedo de saber que ser parte de algo compromete, y comprometerse implica tanto ajustarse para dar como abrirse para recibir. Ni qué decir del triunfalista, del "buen orador" que no llega a tomar conciencia de lo importante que es dejar de predicar: "la palabra mueve, pero el ejemplo arrastra" para simplemente ponerlo en práctica.
Todos estos ejemplos no dejan de ser justamente eso: posiciones, algunos ya pasamos por estas otros probablemente no, pero hay algo que es seguro, si nos quedamos en cero, si no hacemos nada jamás sabremos que efecto pudo tener en las demás personas nuestra respuesta (si no quedo claro repetiré esta palabra: JAMÁS).
No habrá cabida para excusas, es definitivo, pues por más poco preparado que uno se descubra y sin importar cuántas personas te acompañen con tu respuesta, si uno termina respondiendo según quién es no experimentará ese sin sabor en lo más profundo que deja la pregunta ¿Y qué hubiera pasado si ...?.
Esta el pesimista, cuya visión negativa y poco reconciliada, lejos de "ser realista" termina poniendo más trabas al propio problema, ó quizás el indiferente que sucumbe ante el miedo de saber que ser parte de algo compromete, y comprometerse implica tanto ajustarse para dar como abrirse para recibir. Ni qué decir del triunfalista, del "buen orador" que no llega a tomar conciencia de lo importante que es dejar de predicar: "la palabra mueve, pero el ejemplo arrastra" para simplemente ponerlo en práctica.
Todos estos ejemplos no dejan de ser justamente eso: posiciones, algunos ya pasamos por estas otros probablemente no, pero hay algo que es seguro, si nos quedamos en cero, si no hacemos nada jamás sabremos que efecto pudo tener en las demás personas nuestra respuesta (si no quedo claro repetiré esta palabra: JAMÁS).
No habrá cabida para excusas, es definitivo, pues por más poco preparado que uno se descubra y sin importar cuántas personas te acompañen con tu respuesta, si uno termina respondiendo según quién es no experimentará ese sin sabor en lo más profundo que deja la pregunta ¿Y qué hubiera pasado si ...?.
jueves, 13 de mayo de 2010
Sí, Respiro
Es interesante como en los momentos que uno menos piensa o en las situaciones menos esperadas uno empieza (o vuelve a empezar) a ver las cosas con más claridad que antes: un encuentro fortuito, una mirada, una sonrisa, un diálogo, la naturaleza, etc., es como que, sin buscarlo, ante una pregunta difícil alguien te responda en el lugar preciso, en el momento justo, con la respuesta correcta. No es fácil de explicar, pero esa frasecita de “la vida es todo aquello que te ocurre mientras planeas tu futuro” sumada a “en la vida todo depende de uno mismo, menos la misma vida” te toman, te samaquean y hacen un aterrizaje forzoso de la propia vida en pocos segundos. Interiorizarlo a veces se complica, con el poco tiempo que nos dejan los deberes y responsabilidades además de nuestra superficialidad (y la de otros) al acecho, esa capacidad de ir a lo esencial casi por inercia se valora mucho, pero muchísimo más. Madurar, en verdad, cuesta.Y es bueno que cueste porque así uno más lo valora. Es bueno entrar sin miedo a meternos con nosotros mismos, Y ... hay que ser hidalgos en reconocerlo, no estamos aquí por casualidad. Estamos llamados a algo. Aunque no lo comprendamos del todo, de repente no entra en las categorías que manejamos y aunque no nos de la gana de aceptar o aunque no nos guste, si nosotros no somos eso a lo que estamos llamados, si no respondemos según nuestras capacidades y posibilidades… nadie, pero NADIE lo hará por nosotros.
Y va más allá de creerse indispensable, más bien es abrirse, ser sincero con uno mismo: Dios sabe más de lo que sé yo, ¿por qué no preguntarle?
Creo que podemos desordenarnos mucho si es que no vamos a lo que realmente importa, las emociones traicionan, somos humanos, y por eso mismo creo que hay algunas ideas que tenemos que pensar y repensar. Por ejemplo, algo que debemos tener muy presente, al menos por ahora, es de que cada noche antes de dormir si tenemos la conciencia más o menos tranquila con lo que pensamos, sentimos y hacemos a lo largo del día, al menos (creo) no nos vamos directito al infierno, y si Dios nos da otro día más de vida, pues a empezar de nuevo… el camino del cristiano siempre es una pendiente a subir.
Si en este camino, uno con su esfuerzo (en poquedad ó abundancia) experimenta esa serenidad de saber que la brecha entre lo que esta llamado a ser y lo que es, poco a poco, se va haciendo más pequeña… siente realmente que respira, uno se cansa un poco es verdad, pero respira; aunque nuestras incoherencias nos hagan dudar de esto es importante procurar tener una perspectiva amplia y objetiva de la propia vida. Esto, por ahora basta, y lo único que nos da esa serenidad es estar en gracia... encontrarla no es difícil, BÚSCALA en la eucaristía que la tenemos al alcance TODOS LOS DÍAS, HASTA EL FIN DEL MUNDO. No claudiques, sé fuerte, y reza para que jamás nos cansemos de levantarnos cuando nos caemos.
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miércoles, 15 de abril de 2009
¿Acaso no ardía nuestro corazón?

El Camino de Emaús, que es un relato del capitulo 24 del evangelio según San Lucas nos revela muchas cosas para reflexionar en esta octava de pascua, que dicho sea de paso se llama así por ser la primera semana de los cincuenta días previos a la solemnidad de Pentecostés, y es octava porque son ocho días que se celebran como si fuera uno, pues la alegría y jubilo del domingo de pascua se prolonga por siete días más. Pero bueno...
En el evangelio según San Marcos brevemente se hace alusión a este pasaje y menciona que estos dos discípulos se dirigían al campo (Mc 16,12-13), luego de todo lo acontecido en Nazareth quizás ellos regresaban ya a sus labores, a su trabajo, desilusionados al no convencerse que el maestro, que Jesús, era el camino, la verdad y la vida. Conversaban y discutían entre ellos, exponiendo sus ideas y pensamientos, el hecho que "se detuvieran entristecidos" y que manifiesten que "esperaban que fuera el mesías" además de decir que "de esto ha pasado tres días" implica que estas ideas y pensamientos estaban probablemente opacados por la tristeza ó ,peor aun, buscaban ya otras alternativas para sus vidas.
Nos sucede a nosotros mismos cuando al depositar el sentido de nuestras vidas en distintas cosas, en distintas realidades que no colman nuestras expectativas,nos desilusionan ó nos dejan aún más vacíos... entonces regresamos a nuestros trabajos o estudios cabizbajos, pensando en que cosa hicimos mal y fuertemente entristecidos, pero esto... tarde o temprano cambia, pues buscamos nuevamente depositar el sentido de nuestras vidas, es decir nuestra felicidad, en algo que no nos defraude. Nosotros siendo o no conscientes de este anhelo buscamos alternativas por la sencilla razón de que lo que conseguimos por nosotros mismos no nos basta.
En todo este camino el Señor Jesucristo sale al encuentro, se aproxima con reverencia, Jesús no impone, no se muestra como el poderoso hombre que fue crucificado y que ha vuelto de entre los muertos, sino que acompaña reverente y espera la libre invitacion de cenar con ellos; y asi mismo nos invita a nosotros también "Si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entrare en su casa y cenaré con él y el conmigo" (Ap 3,20) .
Que fascinante lección de las escrituras les habrá dado el señor a estos discípulos, basta con imaginar que el mismo Dios te hace apostolado. Y recordemos que eran ya discípulos, es decir, alguien les había hecho ya apostolado ó quizás ya habían escuchado al Señor, pero por ser "necios y tardos de corazón" se alejaban de Dios, mas en su infinito amor El mismo Señor Jesús los trae de regreso... y pensar que nosotros varias veces nos echamos para atrás cuando vemos que nuestro apostolado no rinde frutos...¡Que lección! de paciencia, de espera, de apuesta hasta el final, de amor...
Sin embargo estos discípulos no le reconocen, pues la vida cristiana y el encuentro con el señor van mas allá de aproximaciones meramente teóricas ó simples alivios a sentimentalismos, es mucho mas que emocionarse con un pasaje bíblico ó un canto y lógicamente mucho, pero mucho mas que saberse de memoria todos los versículos del antiguo y nuevo testamento. En realidad el encuentro con el señor es el encuentro con el mismo amor ... en la entrega, en la misericordia, el sacrificio, el compromiso ... y que otra cosa puede ser esto sino la Eucaristía? .... La Eucaristía es el don de dios por excelencia 2. Y Precisamente es ahí donde reconocen al señor estos discípulos, en la fraccion del Pan y ahí es donde nosotros tenemos que conocer y reconocer, cuantas veces sea necesario, al Señor nuestro Dios.
Luego de esto, y de darse cuenta que el encuentro con el Señor plenifica de verdad, ellos se lanzan a anunciar a Cristo a los demás. Y nosotros nos tenemos que lanzar a hacer apostolado también "¿Acaso no ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino?", es decir ... no porque no nos quede otra, no porque Jesús sea una alternativa entre las alternativas, sino porque sabemos que Cristo es LA ÚNICA RESPUESTA, y si Él con su infinito amor nos ha llamado a que lo anunciemos y comuniquemos a todos los pueblos (Mt 28,19)... ¡Hay que hacerlo!...con audacia, con ingenio, con decisión y sobre todo con alegría. Roguemosle a Dios que esta sea nuestra actitud para con los hermanos y que en esta pascua de resurrección renazca nuestra esperanza y ardor apostólico para decir como un verdadero apóstol ¡Ay de mí si no evangelizare! (1 Cor 9,16).
2. Ver Jean Vanier, Testimonio en el 49° Congreso Eucarístico Internacional, Quebec 2008.
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